bolitas de cebada

Soy feliz con poco. Cada vez que descubro una receta simple, pero tan deliciosa al punto de que no la puedo dejar de comer me siento muy feliz. Y, los pequeños bocados resultan súper tentadores para los niños. Si mis hijos comen alimentos saludables, felicidad multiplicada.

Estas bolitas son de cebada, y las probé en la feria del plato que hacen en el jardín de mi hijo. Me parecieron tan ricas, que superé mi timidez y le escribí a la mamá que las había hecho para pedirle la receta. Las de la foto son de zanahoria, pero también las hice con kale y estaban increíbles, las del jardín eran con hongos y cebollas. Pueden agregarle el vegetal que quieran, o que tengan, y usar diferentes especias y/o hierbas. Lo divertido de cocinar, es probar y ver que sale, o no?

Además las bolitas, me introdujeron al mundo de la cebada (siempre la comía cuando la preparaban otras personas). No me pregunten porque, pero yo que vivo en almacenes de productos saludables (son mi Disney): hasta hace poco nunca jamás había cocinado cebada, gran error gran.

Si la cocinan quiero leer sus comentarios! y como casi todo lo que se cocina, las pueden preparar en cantidad y guardarlas en el freezer.

nos leemos!

Necesitan:

2 y 1/2 tazas de cebada cocida

2 cucharadas de aceite de oliva

1 zanahoria rallada

1 cebolla pequeña picada

1/2 cucharadita de ajo en polvo

1/2 cucharadita de cúrcuma

1/2 cucharadita de garam Masala

sal y pimienta

semillas de sésamo para rebozar

Preparación:

Calentar una sartén, agregar el aceite, la cebolla y la zanahoria y cocinar por unos 10 minutos, o hasta que estén tiernos. Revolver cada tanto para que no se quemen.

Procesar groseramente la cebada, agregar el resto de los ingredientes (menos el sésamo) y procesar un minuto más. Queda una pasta pegajosa, ideal para hacer bolitas.

Con las manos húmedas, tomar porciones de 1 cucharada y darle forma de bolitas. Pasarlas por sésamo (si esta un poco molido o triturado mejor, para absorver más sus nutrientes)

Para cocinarlas, colocarla sobre una placa apenas aceitada, y hornearlas aproximadamente por 15 a 20 minutos a fuego medio, o hasta que estén un poco doradas.

Nota: Para cocinar la cebada, la remojo algunas horas antes. No es imprescindible, pero este paso hace que pierda los antinutrientes, y nuestro cuerpo absorba mejor los nutrientes. Y se cocina igual que el arroz.

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cinnamon rolls veganos

Si tengo que elegir un pan dulce que me guste, elijo una y mil veces los rollos de canela. Creo que es el pan perfecto: la masa suave, el relleno dulce con el perfume de canela y la crema que le aporta mucha cremosidad. Podría desayunarlo/merendarlo todos los días!

Como en la mayoría mis recetas, es una versión más saludable y compatible con lo que me hace bien comer. Usé harina integral, azúcar integral, aceite, y crema de coco. Les prometo que no tiene nada que envidiarle a la versión clásica…guardá esta receta para cuando tengas ganas de amasar, es un camino de ida!

van a necesitar:

300 gr de harina de centeno (o integral súper fina)

180 gr de agua o leche vegetal

5 gr de levadura en polvo

100 gr de puré de papas

60 gr de azúcar integral

35 gr de aceite de coco derretido

ralladura de 1 naranja

para el relleno:

80 gr de azúcar negra

5 gr de canela

3 cucharadas de aceite de oliva o coco

Para el glace:

1 lata de crema de coco (dejarla 1 noche en heladera para que se separe la parte cremosa de la acuosa)

1 cucharada de azúcar integral

1 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación:

Mezclar la harina con la levadura. Agregar el agua o leche vegetal. Integrar bien y agregar el puré de papas, el aceite, azúcar, ralladura. Amasar hasta obtener una masa lisa. Dejar reposar hasta que aumente el volúmen al doble.

Estirar la masa con palote, untarla con el aceite y espolvorear con azúcar negra y la canela. Enrollar la masa como si fuera un piono. Cortar rodajas y colocar sobre un molde aceitado y enharinado. Dejar doblar el volumen y cocinar en horno previamente calentado por aproximadamente 20 a 25 minutos.

Para el topping:

Usar la parte de la crema que se forma en la superficie de la lata, y mezlcar con el extracto de vainilla y el azúcar. Colocar sobre lor rollos cuando salen del horno.

cookies veganas de pasta de maní

Las galletitas no pueden faltar en casas con niños (o con adultos golosos como yo). La verdad es que son de las cosas más fáciles y ricas de hacer, y se conservan bien varios días, es un buen plan hacer en cantidad y guardar para las meriendas. Si quieren otras recetas de galletitas pueden ver aquí, aquí, aquí , aquí o aquí (o buscar más recetas en el indice del blog)

La manteca de maní no es de lo que más me gusta sola, pero si me gusta mucho usarla en preparaciones, y si tiene un poco de chocolate mejor!, yo las unté con la ganache de chocolate vegana, y las comí como postre (es verdad que soy golosa ja). También pueden usar uvas pasas, chips de chocolate, o un poquito de café para darles extra textura/sabor.

Ustedes son del grupo de las galletitas o son mas de los budines? si las hacen me cuentan?

van a necesitar:

130 gr de manteca de maní (natural sin azúcar agregada)

130 gr de azúcar, yo usé integral

60 gr de aceite de coco derretido

250 gr de harina integral súper fina

220 gr de bananas (2 chicas, quedan unos 100 gr peladas)

1 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación:

Pisar las bananas con un tenedor hasta obtener un puré. Mezclarlo con la manteca de maní, el aceite de coco, el extracto de vainilla y el azúcar.

Agregar la harina y mezclar hasta unir y formar una masa.

Tomar porciones de masa con una cuchara y formar bolitas. Aplastarlas y colocarlas en una placa aceitada y enharinada.

Cocinar por aproximadamente 12 a 15 minutos, o hasta que tengan la base dorada.

Conservar en un recipiente hermético hasta 5 días.

red velvet vegana

Soy fan de los colores en la comida. Soy fan de la cocina de Ottolenghi. Y esta, es una joyita que encontré en el libro “dulce”. La modifiqué para adecuarla a mis necesidades y al paladar de mis comensales, la hice sin productos de origen animal, y llena de sabor.

Lo que más me gustó de la receta, es el color de la torta, que es de la remolacha de verdad, no lleva colorantes. En la receta que comparto yo, bajé la cantidad de remolacha original, porque me resultaba demasiado presente el sabor para una torta. Además, para remplazar el huevo usé leche vegetal y semillas de chia (aunque doy la opción de los huevos)

Y para la cubierta usé la receta de unos post atrás de la crema de tofú. Si te preguntas si es rica, si es rica. Si te preguntas si te va a gustar depende. Seguramente no será lo mismo si consumís muchos quesos y nunca probaste tofú a si es un ingrediente habitual en tu dieta.

¿ustedes se animan a usar vegetales en las recetas de pastelería? ¿que preparan?

van a necesitar

200 gr harina integral súper fina

150 gr de azúcar (usé orgánica integral)

2 cucharaditas de polvo de hornear

150 gr de remolacha cruda rallada

1 cucharadita de ralladura naranja

1/2 cucharadita de jengibre en polvo (opcional)

160 gr de leche vegetal mas 1 cucharada de semillas chia (o 2 huevos y 60 cm de leche)

125 cc de aceite de girasol

1500 mg de vitamina C molida, (opcional)

preparación

Aceitar un molde de 20 cm de diametro. Poner papel manteca en la base

Mezclar harina más polvo de hornear. Agregar la remolacha, mezclar y reservar

Licuar el resto de los ingredientes, o batirlos con batidora de mano o eléctrica

Volcar sobre la preparación anterior. Colocar la masa en el molde y cocinaren horno previamente calentado a temperatura modera por 45 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar con un palito este salga seco. Nota: ese es el tiempo de cocción si la hacen con huevo, si la hacen con las semillas de chia, les recomiendo que la cocinen 10 a 15 minutos más, vayan viendo, solo ustedes conocen su horno.

Nota: la vitamica C en la receta es opcional, y tiene la finalidad de fijar y mantener el color de la remolacha, yo la hago sin.

cupcakes veganos de frutos rojos

La primavera esta en el aire! …y en casa, con los chicos disfrutamos mucho estar en el jardín, ver como van asomando los brotes y pequeñas hojas de algunos árboles, y como con las flores van cambiando las formas, colores y aromas de otras plantas.

Todos esos colores y perfumes también van entrando de a poco en la cocina, ahora están volviendo a probar arándanos y frutillas. Si bien ya los conocen, como no las comen desde el año pasado (y tienen entre 2 y 4 años) es como si la estuviesen probando por primera vez. Es maravilloso ver como las investigan: las aprietan y explotan con los dedos, observan como chorrea el jugo, como se les tiñen los dedos, y un sinfin de cosas más.

Con respecto a la receta que es lo que importa acá, se las recomiendo que la prueben porque son súper fáciles, yo hago mucho en versión muffins/cupackes porque con mis hijos tienen más éxito que en versión budín, pero perfectamente puede ir la masa en una budinera!

Y si quieren hacerlos sin el glacé, les recomiendo que agreguen a la masa 1/2 taza de frutos rojos, y 1/4 de chips de chocolate, son de otro nível!

Van a necesitar: (para 16 mini cupcakes)

2 tazas de harina integral súper fina

1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio

1 cucharadita de polvo de hornear

3/4 taza de azúcar

1 cucharada de semillas de chía

1 y 1/4 taza de leche vegetal

1/4 taza de aceite

1 cucharadita de vinagre ( yo usé de manzana de fermentación natural)

Preparación:

Precalentar el horno a temperatura moderada (180 grados C)

En un bowl mezlcar harina con bicarbonato y polvo de hornear. Reservar.

Por otro lado licuar semillas chía con la leche vegetal,aceite, vinagre y azúcar. (si quieren agregar chips de chocolate y frutos rojos es en este paso)

Integrar las dos preparaciones y colocarla sobre los moldes. Cocinar por aproximadamente 20 minutos, o al pinchar con un palito este salga sin restos de preparación.

Opcional: cuando estén a temperatura ambiente decorar con el glacé. Para hacerlo simplemente pisé 1 cucharada de frutos rojos y los pasé por un colador chiquito, luego le agregé 1 cucharadita de jugo de limón y azúcar glass hasta obtener consistencia firme. Les recomiendo que los decoren un rato antes de consumirlos (no sirven para prepararlos con antelación)

tartine con calabaza, tahini y vegetales asados

Con dos hijos pequeños y pareja, la soledad cotiza en alza. Esos ratos, sin escuchar grititos efusivos, sin ocuparme de limpiar una nariz, o responder a un polaca ¿viste donde deje el cargador de la compú?, es una sensación de libertad plena que lo disfruto al máximo. Y más que salir, me gusta quedarme sola en casa.

El “plan” concreto es arreglarme para armar una comida con lo que tengo preparado, haciendo lo mínimo posible, para comer mientras hojeo algún libro o miro alguna película. Yo no se si les hablé de mi amor por los sándwiches, pero si no lo hice era hora. Es lo que más me gusta comer en esas ocasiones. Siempre tengo pan rico cortado en el freezer, porque salvan, y lo relleno básicamente con lo que hay en la heladera.

Capítulo aparte es el puré para untar de calabaza y tahini. Sí todavía no probaron esa combinación se están perdiendo algo serio, yo les avisé!

Ustedes disfrutan estar a solas?

Van a necesitar para el dip de tahine:

1 taza de calabaza asada

1 cucharada de aceite de oliva

1 y 1/2 cucharada de tahine

1 diente de ajo picado pequeño

sal y pimienta a gusto

opcional: semillas de sésamo y calabaza para decorar

Preparación:

Procesar todos los ingredientes juntos hasta obtener un puré. Se puede guardar en heladera hasta 3 días y acompaña a la perfección ensaladas, hamburguesas vegetarianas o suman mucho como dip en una picada!

Para el tartine:

1 rodaja de pan

1 diente de ajo

1 cucharadita de aceite de oliva

2 cucharadas de dip de tahine

2 cucharadas de vegetales asados

2 o 3 tomates cherry

perejil picado

sal y pimienta c/n

Preparación:

Frotar el pan con el diente de ajo. Rociar con el aceite y dorar en una sartén o plancha.

Untar con el dip de calabaza y cubrir con los vegetales. Espolvorear con perejil, sal y pimienta y listo, a disfrutar!

ganache de chocolate y leche de coco

Nada me seduce más que un plato de frutas y un poco de chocolate.

En casa yo quiero que los niños coman frutas de postre y ellos quieren “algo bien dulce má”, así que para que todos seamos felices, hice una ganache vegana (a Sofi le caen mal los lácteos), con chocolate amargo y leche de coco. Cuando una receta lleva pocos ingredientes, presten atención al procedimiento, porque de los detalles depende todo. Para hacerla, usé leche de coco casera (la hago súper cremosa) pero pueden hacerla perfectamente con la que viene en lata. Y elijan el mejor chocolate que puedan, lleva poco y vale cada centavo.

Si para el postre no hay chocolate, que no haya nada entonces alma mía!

Van a necesitar:

120 gr de chocolate

200 ml de leche de coco

Preparación:

Picar el chocolate bien pequeño. Colocar en un bowl y reservar.

Calentar la leche de coco y apenas rompe hervor retirar del fuego. Volcar sobre el chocolate. Dejar reposar 2 minutos y comenzar a revolver los ingredientes hasta obtener una crema lisa, Dejar reposar a temperatura ambiente hasta el momento de consumir.